Comienzan a pasar los meses y los alumnos llevan en sus espaldas muchas horas de entrenamiento, tanto físico como psicológico; un cansancio que se empieza a notar en la camilla. Actualmente los tenistas vienen con sobrecargas, molestias o pequeñas lesiones que les impiden entrenar con comodidad. Por ese motivo, es muy importante que el estado de su musculatura sea óptimo para superar las cargas de entrenamiento necesarias para su correcto desarrollo tenístico.
La principal consecuencia que padecen los tenistas después de realizar muchas horas de entrenamiento, es que el sistema neuromuscular entra en un proceso de compensación continua (los deportistas son grandes compensadores), es a decir, los músculos fuertes cada vez son más fuertes, y los débiles cada vez son más débiles.
Esto genera una descompensación continua gracias a que los músculos fuertes compensan las debilidades de los débiles; produciendo una incorrecta capacidad de generar tensión sobre las estructures humanas. Por estos motivos es muy importante ir equilibrando y activando la musculatura neurològicament débil, con el objetivo de que nuestros tenistas puedan entrenar y competir en las mejores condiciones posibles.
"Quien quiera enseñarnos la verdad que no nos la diga, que nos sitúe de tal modo que la podamos descubrir nosotros mismos", José Ortega y Gasset
Esta frase es una forma resumida y clara de ver en lo que se basa el Coaching. Todo lo necesario, todo lo que nos es útil para conseguir los objetivos que ansiamos está en nosotros mismos.
Lo que sucede es que para conseguir determinados objetivos deberemos realizar un esfuerzo de aprendizaje; aprender las técnicas propias y necesarias de cada deporte para poder realizar dicho deporte así como sus reglas de juego.
Del mismo modo se encuentran en nosotros mismos todos los obstáculos que nos dificultan la consecución de lo que queremos nuestros juicios o creencias limitantes (yo no sirvo para.., a mi no se me da bien.., nunca podré..,).
Cuando superando nuestros juicios y nuestros miedos (si pierdo todos pensaran que soy…) logramos aprender y estamos realmente comprometidos con nuestro aprendizaje, donde (en tenis), la persona que está al otro lado de la red es una posibilidad de mejora y no un obstáculo, tenemos todo lo que necesitamos, estamos listo para empezar el juego y disfrutar de él.
Es decir, si hemos cumplido con nuestro esfuerzo y tenemos claros cuales son nuestros compromisos (estudiar o ver la tele, entrenar o pasar el rato, aprender o demostrar que ya se) todo está en nosotros. Ahora vamos a jugar.
Existen jugadores sea del deporte que sea, que al iniciar la partida empiezan el juego con los pre-juicios de los que disponen: él es mejor, yo soy peor, yo debería de hacer esto o lo otro, es un adversario, y todo lo que haga me hará ser.
Pienso que el lenguaje no es inocente y por ello que todas aquellas frases que se inician con: debería de ser o tendría que…, Nos dan mucha información acerca de cuales son los juicios que nosotros, nuestros hijos o alumnos tienen y tenemos. Así pues enjuiciemos los juicios y acostumbrémonos a preguntar y preguntarnos: ¿Quiero? y ¿Para que lo quiero?